domingo, 24 de junio de 2018

PUMAPUNKU: EL ENIGMA DE LOS DIOSES

En diciembre de 2016, algunos meses después de mi regreso de Europa, cogí las maletas he inicié un nuevo viaje de conocimiento. Está vez, tenía como destino el complejo arqueológico de Tiahuanaku (ubicado al extremo sur del lago Titicaca, en Bolivia, a unos 3.840 msnm) donde se encuentra el enigmático templo, fortaleza o como lo llaman algunos seguidores de la teoría de los antiguos astronautas, puerto espacial de Pumapunku.








Para ser breve y puedan ustedes admirar lo extraordinario que fue en su momento, esta impresionante edificación, les contaré que todo lo que se ha dicho de ella es completamente cierto.


Los enormes bloques de granito, que en algún momento de una remota época, conformaron una edificación, compleja e importante, muestran tallados y cortes hechos de forma perfecta, a pesar del alto grado de dificultad de su diseño, lo que nos lleva a pensar que sus constructores pudieron utilizar algún tipo de maquinaria/herramienta o tecnología láser de precisión, como sugieren algunas teorías.








Plataformas de roca, grandes y pesadas, que aun muestran las huellas de haber estado unidas por broches (grapas) de metal, perforaciones que atraviesan bloques de granito de un extremo a otro, surcos y canales grabados en su superficie, dibujando símbolos con algún mensaje que no se ha podido descifrar.
Por algún motivo que se desconoce, la construcción al parecer estalló, cientos de bloque y pedazos de roca, algunos con huellas de quemaduras, están dispersos por toda la llanura. 
Hasta el momento, los investigadores se preguntan qué pudo ocasionar su violenta destrucción.



El autor junto a las enormes "haches", de granito 
tallado en la zona arqueológica de Pumapunku.




Fue un largo viaje en busca respuestas y la verdad, regresé con más interrogantes.

lunes, 26 de marzo de 2018

VIAJE A TIAHUANACO: LA CULTURA MADRE DE AMÉRICA

Durante años muchos investigadores y exploradores de todas partes del mundo, recorren los andes sudamericanos con la finalidad de descubrir antiguas civilizaciones y develar los posibles misterios que ellas guardan.

En el siglo XVI junto con los conquistadores, llegó a estas tierras el cronista español Pedro Cieza de León, quien informado por los habitantes de la zona cercana al gran lago Titicaca, logró hallar los restos arqueológicos de la milenaria cultura Tiahuanaco, ubicada en las alturas del altiplano andino a más de 3,700 msnm, la cual se desarrolló según los arqueólogos hace unos dos mil años ac., ocupando parte de los actuales territorios de Bolivia, Perú y Chile.

El río Desaguadero es un río boliviano y en un 
pequeño tramo también peruano. Es el principal río de 
la cuenca interior del lago Titicaca.

El Templo de Kalasasaya (kala: piedra y saya o 
sayasta: parado) o Templo de las Piedras Paradas,​ 
se encuentra en Tiwanaku.

Kalasasaya viene a ser el templo más 
grande de la Cultura Tiahuanaco, tiene un área 
aproximado de 5 mil 400 metros cuadrados, dimensiones 
semejantes a la de un estadio de fútbol.

Según los investigadores, se ha podido determinar 
que la construcción del templo de Kalasasaya es mucho 
mas antigua de lo que se creía ya que se remontaría a 
unos 17 mil años a.c.


MISTERIOSA ZONA ARQUELÓGICA
La Cultura Tiahuanaco es considerada por investigadores como la cultura madre en América del sur. Tiahuanaco, según los arqueólogos, estaba constituida como una teocracia, es decir, dirigida por una sociedad sacerdotal. Aproximadamente en el siglo X habría alcanzado su máximo apogeo, dominando un territorio de más de 500.000 km cuadrados, con una capital donde algunos arqueólogos afirman que pudieron habitar más de 100 mil personas.

Los habitantes de la antigua cultura Tiahuanaco construyeron enormes obras que siguen vigentes hasta nuestros días tales como: el palacio de Kalasasaya, fortaleza de Akapana, palacio de los sarcófagos, portada del sol, el templete o gran patio semisubterráneo y el templo de Puma Punku.

El templo de los rostros o Templete semi subterraneo se 
encuentra en la puerta anterior de la puerta principal del 
Palacio de Kalasasaya. Sobresalen, esculpidos, 175 rostros muy 
singulares que representarían a todos los tipos de raza humana.


 Perfecto muro de piedra. El pulido no alcanza la 
perfección inca, pero las texturas y colores de la piedra 
son especialmente llamativos.




LA MILENARIA PUERTA DEL SOL
En el palacio de Kalasasaya, se ubicada La "Puerta del Sol", un monolito de 4 metros de largo y 2.18 de alto, donde se encuentra tallada, en lo alto, la imagen del dios Viracocha, rodeado de extraños seres voladores. La Puerta del Sol, tiene una particularidad astronómica y matemática muy singular, las cuales fueron descubiertas por el investigador alemán Rolf Muller.

Vista frontal de La Puerta del Sol.

Vista posterior de La Puerta del Sol.

La Puerta del Sol (Inti Punku) es uno de los 
monumentos más importantes de Tiahuanaco.

Esta particularidad considerada como una "firma de sus constructores", sirve para poder calcular la fecha exacta de la edificación del monumento. El investigador Rolf Muller, utilizando estos datos, calcula que el monolito fue edificado en el año 10,700 a.c. varios siglos antes, de la fecha calculada por los arqueólogos (2,000 ac). Extraño, muy extraño,

jueves, 31 de agosto de 2017

LOS DEMONIOS DEL ANDE: MITOS Y LEYENDAS QUE HACEN NOTICIA EN EL SIGLO XXI

Según los relatos, mitos o creencias populares del ande, existen criaturas extrañas de aspecto demoniaco, que encarnados en seres humanos o animales, habitan en la puna, lagos, cerros o selva, y que suelen aparecer de manera repentina y malévola en caminos o parajes solitarios, para asustar o causar la muerte a los desprevenidos viajeros.
La lista es muy extensa, pues las tradiciones andinas hablan de estos seres en todas las regiones del Perú y con nombres distintos pero, con los mismos fines: en algunos casos para ser un aliado y  hacer realidad tus deseos, pero en la gran mayoría ser tu enemigo y quitarte la vida.
Como ya te comenté las deidades mitológicas andinas son  muchas, pero en esta ocasión mencionaré tres, quienes en los relatos andinos son los más populares.

El Muki
Es el duende que habita en el plano subterráneo y uno de los personajes más populares de mito y leyenda en Perú y Bolivia. Según los mineros que afirman haberlo visto, mide unos 50 centímetros de estatura, usa ropa, casco de minero, chullo, tiene los pies grandes, y con lámpara en mano, camina solo por las galería de la mina y pueden ser visibles o visibles para el ojo humano a voluntad.



En algunas ocasiones el Muki es atrapado por los mineros con una cuerda especialmente hecha de pelo de caballo (pues rompe con facilidad las cadenas de hierro o acero) con la intención de hacer un trato con él. A cambio de tabaco o alcohol, puedes hacer que el Muki te muestre una veta de oro o que trabaje por ti hasta encontrar una.

El Muki puede castigar e incluso asfixiar a su captor si incumple el trato. A este ser mitológico se le atribuyen los extraños ruidos en el interior de los socavones. En el centro minero Las bambas, se logró fotografiar uno de estos seres. Es conocido en otras regiones del Perú como anchancho (Puno) o chinchilico (Arequipa).


La Jarjacha 
Cuentan las leyendas y  mitos andinos que, si una persona comete incesto o adulterio, su alma se oscurece por la maldad, y por las noches su alma abandona su cuerpo y tomar las formas zoomorfas más aterradoras que puedas imaginar. No es necesario morir para que esto ocurra; la persona puede estar simplemente dormida y transformarse. Al despertarse la mañana siguiente, pensará que tuvo pesadillas, pero era su alma la que realmente asechaba por los alrededores del pueblo.


En las alturas de los Andes, estas almas toman el nombre de Jarjacha (qarqacha) y suelen aparecer como una llama con rostro humano y pezuñas de león, o incluso más horripilante, según la frecuencia con que cometieron el pecado. Es muy peligroso encontrarse con una Jarjacha, la extraña criatura escupe a todo aquel que se cruza por su camino, sus ojos lanzan fuego y ataca sin piedad.

Cuando aparece una de estas almas malvadas, los comuneros se organizan en grupos para atraparla, golpearla y azotarla, para luego mancharle la cara con hollín, de esta manera la mañana siguiente sea posible identificar a la persona transformada. 


El Pishtaco 
La tenebrosa historia del Pishtaco, se basa en la figura de un extranjero que ataca a los habitantes de los pueblos andinos, más aún a los que se encuentran aislados. Los pobladores alto andinos no dudan al describir al Pishtaco como un ser solitario, sobrenatural y aspecto maligno que disfruta con el sufrimiento de su ocasional víctima. Se cree que deambula por los parajes y caminos solitarios para castigar a quienes pecan y andan solos por la noche.




El ataca a sus víctimas por la espalda y corta sin piedad sus gargantas. Se dice que lleva a sus víctimas a una cueva donde rápidamente extrae su grasa o sangre y adereza la carne obtenida que le servirá de alimento. Se cuenta que la grasa que extrae de sus víctimas la vende a comerciantes o industriales que las usan como fino lubricante industrial para relojes de alta precisión.


Existen muchos relatos que dan fe de la existencia de este ser; pues coinciden con las desapariciones y hallazgos de personas decapitadas, por ese motivo no es seguro caminar por zonas solitarias durante la noche. Otros manifiestan que se trataría de asesinatos provocados por venganza o robo y que utilizan está leyenda para encubrirlos y quedar impunes. 

martes, 29 de agosto de 2017

EL MOLINO DE SABANDÍA: BELLA ARQUITECTURA RURAL AREQUIPEÑA QUE VENCE AL TIEMPO

Según la historia y los registros, el Molino de Sabandía es un conjunto arquitectónico cuyo propietario, el español, don García de Vargas Machuca, encargó su construcción al "maestro de arquitectura y cantería" Francisco Flores el 27 de agosto de 1621. Construido en su totalidad con piedra de sillar y levantado en medio de la hermosa y verde campiña cerca de un riachuelo, en el distrito de Sabandía, el famoso molino sigue de pie y se ha convertido en uno de los más frecuentados atractivos turísticos de la ciudad de Arequipa.







Siglos atrás la vida del molino era muy activa, los arrieros con recuas de burros llegaban cargados con sacos de maíz, cebada, y trigo, con el propósito de convertir los granos en harina. En el molino, la producción era constante, el trabajo en la estructura colonial tardaba ocho horas diarias para moler 850 kilos de granos.



A orillas del río Sabandía; se levanta la bella y antigua construcción, rodeada de frondosos árboles de molle y sauces con sus ramas al viento, en medio de un paisaje natural que parece una pintura, y con una vista privilegiada de tres volcanes, el Misti, el Chachani y el Pichu Pichu.





El viejo molino de Sabandía se encuentra aproximadamente a veinte minutos de viaje desde la Plaza de Armas de Arequipa y se puede llegar hasta allí en taxi. Varias empresas turísticas lo ofrecen como parte de un tour por la ciudad. Es aconsejable conocer el lugar por medio propios, para no tener limitaciones de tiempo y poder disfrutar de todas las actividades que se ofrecen. 






Restaurado en la década de los años 70 por el arquitecto Luís Felipe Calle, el Molino de Sabandía ocupa tres hectáreas de terreno, donde se han implementado salas de recepción, restaurante, bar y piscinas. Un recorrido en caballo por la verde campiña, permite al visitante sentirse en total libertad.